La cuestión de los anglicismos provoca reacciones epidérmicas con facilidad.
Para algunos, tomar prestado del inglés de manera sistemática es el orden natural de las cosas, y no dudan en invocar la deuda que tiene el francés con el inglés desde que, gracias a Guillermo el Conquistador (Hasting, 1066), el 50 % del vocabulario inglés derivó del francés entre los siglos XI y XIII. Algunos llegan incluso a dar por sentada la superioridad cultural del modelo estadounidense y consideran reaccionario cualquier punto de vista divergente.
Para otros, por el contrario, cualquier préstamo atenta contra la pureza de la lengua y debe ser condenado.
Entre estos dos extremos, la opinión mayoritaria es, por fortuna, más perspicaz.
Desde Etiemble, mucho se ha dicho y escrito al respecto, hasta el punto de pensar que el tema está agotado y que no hay nada más que decir. Nosotros pensamos lo contrario.
La ventaja del enfoque plurilingüe es que se asocia a una fuerte conciencia lingüística y está imbuido de la idea de que las lenguas son algo más que meros instrumentos de comunicación: constituyen verdaderos entornos de vida y desarrollo personal. Son los espacios culturales más o menos abiertos, en relación dinámica unos con otros, los que hacen tan rica la diversidad lingüística y cultural.
Es esta dinámica la que queremos destacar y debatir aquí, y evitar los esquemas simplistas antes mencionados. El profesor Alexandre Klimenko, director de la cátedra de Traducción e Interpretación, doctor en Letras y catedrático de la Universidad Vladimir Dahl de Ucrania, ha propuesto un nuevo enfoque de los anglicismos. Ya en mayo de 2017, el OEP acogió la propuesta de Alexandre Klimenko y su puesta en práctica al crear un sitio a tal fin, accesible en esta dirección:
https://nda.observatoireplurilinguisme.eu/nda-accueil.
¡Cómo cambian los tiempos!
Utilizada por primera vez en el ámbito de la medicina en el siglo XIV y derivada directamente del latín, la palabra inflation [inflación], sinónimo de enflure [en francés, inflamación] — como en la frase: inflation d’un membre [inflamación de un miembro] —, se introdujo en el ámbito de la economía en Estados Unidos a finales del siglo XIX y pasó al francés, sin modificaciones, después de la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo, apareció su antónimo por sustitución del prefijo in- por dé-. Es difícil hablar de préstamo o anglicismo. Las dos palabras son idénticas en inglés y en francés, y el calco del latín inflatio es inmediato.
En la actualidad, se han sumado los términos ingleses shrinkflation y cheapflation, y es necesario al menos cinco minutos en France Inter para explicar el significado de estas nuevas palabras, que calificaremos de «emergentes», sin saber si los franceses las adoptarán de buen grado.
Mientras que inflation significa subida de precios, para expresarlo de manera sencilla, y déflation, bajada de precios, la shrinkflation se refiere a una subida oculta de precios, deliberadamente disimulada o enmascarada por el vendedor, que reduce las cantidades sin cambiar el precio fijado. La cheapflation es una variante de la shrinkflation, ya que el vendedor reduce la calidad en lugar de la cantidad, siempre por el mismo precio. Así pues, se tienen dos variantes de inflation, enmascaradas por el recorte, la disminución o reducción de la cantidad o bien por el recorte, la disminución o reducción de la calidad. Para la reducción de las cantidades, quizás tendría más sentido para un francés usar quantiflation, quantireducflation o réducflation, y para la reducción de las calidades qualiflation, qualireducflation o dégradflation, aunque no se podría afirmar con seguridad. Y a propósito, ¿es necesario el neologismo? Está bien saber que los anglosajones han inventado nuevos sustantivos, pero eso no significa que deban convertirse en nuevos términos en la lengua francesa. Una curiosidad sana que también puede aplicarse a las palabras francesas que nos llegan de todos los rincones del mundo.
Entonces, ¿hay que aceptar o no? Al final, todo es cuestión de uso, así que siempre se podrá decir «depende»1. Pero cualquier ciudadano, antes de lanzarse a los reflejos pavlovianos, por reverencia, esnobismo, sumisión, fascinación, moda, conformismo gregario, diferencialismo elitista —no faltan calificativos—, puede simplemente buscar las palabras adecuadas para describir las nuevas realidades, aunque sea tomándolas prestadas de fuera del mundo francófono.
¿Es posible hoy matizar y evitar tanto la aceptación borreguil como el rechazo cerril?
Hasta ahora, nos ha parecido que faltaba un marco analítico. El gran historiador de la lengua francesa del siglo XIX, Ferdinand Brunot, veía dos tipos de préstamos. El préstamo de enriquecimiento, el que es realmente útil y enriquece el vocabulario con nuevos conceptos, y el préstamo de lujo, aquel que no tiene ninguna utilidad particular, motivado por la búsqueda de una forma de distinción para un individuo o un grupo social, en el sentido de Bourdieu.
Algunos préstamos sin sentido, puesto que las palabras ya existen, son la manifestación de una «dominación cultural». Este fue el caso, por ejemplo, del intento durante el periodo de covid de sustituir la expresión foyer de contamination [foco de contaminación] por cluster, un término inglés polivalente con múltiples usos, que contiene la idea de agrupación o conglomerado. Los científicos, que a nivel internacional se comunican en inglés, trataron de imponer el término. Invadió los medios de comunicación durante meses, pero nada indica que cluster, tan adecuado para designar un ramo de flores como una red de ordenadores, en realidad le diga algo a los franceses. Del mismo modo, tracking se ha utilizado mucho en detrimento de suivi des cas contacts [seguimiento de casos de contacto], sin más necesidad que la de ajustarse a una norma.
Así pues, nada indica que estos intentos de sustituir innecesariamente los términos existentes por nuevos términos ingleses, por puro efecto de dominación, acaben teniendo éxito y se integren en la lengua francesa. La lengua tiene esta notable capacidad de filtración que le permite, si es suficientemente sólida y si la conciencia lingüística está suficientemente desarrollada, de retener de los préstamos solo lo que le es totalmente útil.
Es a este enfoque matizado que nos invita Alexander Klimenko.
Klimenko —a quien nos referiremos por el apellido— propone una serie de conceptos que examinaremos a continuación.
Una vista panorámica
En primer lugar, como analista de las influencias lingüísticas en diversos contextos nacionales, explica que Francia se sitúa en una categoría aparte en cuanto a la intensidad de la anglización verbal en un gran número de países europeos, ya sean de Europa Occidental, Central u Oriental.
Para convencerse, basta comparar esta esperanzadora situación con la actitud derrotista en Alemania, por ejemplo. Aquí se ha llegado a hablar de una denominada evolución exoglósica de la lengua alemana contemporánea. Tal situación lingüística se caracteriza por la preferencia por un inglés que se supone más prestigioso que la lengua materna, el recurso a los préstamos es extremadamente alto, y las innovaciones derivadas se construyen sobre la base de formantes ingleses, relegando al olvido los elementos formativos alemanes [Abresch 2005:177; Junker 2010:142]2.
Los primeros indicios de esta tendencia se observan en el uso de una serie de anglicismos en el discurso mediático francés, por un lado, y en el lenguaje periodístico de lenguas como el ruso y el ucraniano, por otro. Estos préstamos están siendo suplantados gradualmente por análogos franceses, y en las mencionadas lenguas eslavas se están arraigando como tal: ingl. computer, sust. < fr. ordinateur, sust. masc.; printer, sust. < fr. imprimante, sust. fem.; ingl. xerox, sust. < fr. photocopieuse, sust. fem.; ingl. e-mail, sust. < fr. courriel sust. masc.; ingl. fax, sust. < fr. télécopie, sust. fem.; ingl. tour operator, sust. < fr. voyagiste sust. [Чередниченко 2008: 21 - 23].
Otro ejemplo reciente. Durante la segunda oleada de la pandemia de coronavirus, al término francés confinement [confinamiento], sust, masc., definido en el diccionario Le Petit Robert como: « 1. ◊ Spécialt, méd. Interdiction à un malade de quitter la chambre. » [Especialid., med. Prohibición a un paciente de salir de la habitación.], lo vimos adquirir un nuevo matiz de significado: 1 « Le fait de ne pas sortir de chez soi » [El hecho de no salir de casa], mientras que en Alemania, Italia, así como en Rusia y Ucrania se adoptó el préstamo lockdown.
Conciencia lingüística
Klimenko ofrece una primera explicación:
Un estudio en profundidad, posible gracias a nuestra vasta documentación, abre una ventana a la formación en la conciencia lingüística colectiva de los franceses de una norma espontánea de uso de los anglicismos y sus análogos franceses (sinónimos y equivalentes, francofonizaciones, sustitutos, incluidos los que incorporan los significados de los anglicismos). Sufre, sin duda, las repercusiones de la normalización oficial de la terminología. También es heredera de la «supernorma francesa» (el francés es una de las lenguas más unificadas y normalizadas, dado el alcance del intenso impacto normalizador del buen uso académico que se remonta al siglo XVII), así como de los rasgos del afrancesamiento acordes con la mentalidad nacional (el francés racional, por ejemplo).
Una norma espontánea
¿Tiene Klimenko una visión idílica de la situación francesa? Tal vez, pero hay que leerle y escucharle.
Los hablantes tienen una percepción confusa de una norma espontánea, aunque a fin de cuentas sean sus principales actores. Como tal, esta norma, fenómeno de profundidad, desempeña una función de filtro que rechaza y suplanta los anglicismos superfluos y hace que la presión normalizadora consecuente y coherente sea favorable a los interlocutores franceses.
Sin embargo, estamos descubriendo rasgos de una norma espontánea que reflejan una reacción real del francés ante una influencia extranjera inmoderada.
La norma en cuestión se compone de los anglicismos integrados habituales, insustituibles por el momento, utilizados sin reservas e ipso facto convertidos en unidades de pleno derecho del léxico francés: conventionnel3 , dressing, leadership, patchwork. A menudo se adaptan desarrollando su semántica en francés.
Esta norma crea vínculos no competitivos que enriquecen la lengua, donde los anglicismos se envuelven en nominaciones francesas paralelas que se utilizan realmente: parking / parc de stationnement ; tennisman / joueur de tennis ; sponsor / parrain – marraine – commanditaire. Incluidos los regionalismos de antaño naturalizados en todo el territorio francés: week-end / fin de (la) semaine, samedi-dimanche
La influencia de los anglicismos puede llevar a una sinonimización de las palabras francesas, alineando su semántica en consecuencia: poster / affiche.
La competencia entre los anglicismos y sus equivalentes franceses también puede dar lugar a una distinción estilística: overdose Fam. / surdose.
Al mismo tiempo, una norma espontánea rechaza el uso de intrusos: walkman < baladeur ; businessman < homme d’affaires ; notebook < mini-ordinateur, ordinateur (PC) portable (portatif, mobile), portable ; decade (période de dix ans) < décennie ; garden-center < jardinerie ; container < conteneur ; cableman < câbliste.
Las palabras francesas polisémicas adoptan las acepciones de los anglicismos sin confusión de sentido: falso anglicismo perchman < perchiste.
La norma en cuestión también crea vínculos, conectando variantes «anglicismo/su análogo francés» en las que se ha desarrollado o está surgiendo una competencia:
- tras los esfuerzos oficiales de normalización: tour-opérateur < voyagiste, autocariste, transporteur;
- debido a la resistencia del francés racional: jumbo-jet < gros-porteur;
- por la inferioridad de los anglicismos frente a sus análogos franceses: сaméraman < cadreur, opérateur.
- debido al desplazamiento de los préstamos como resultado de la predilección del francés por las palabras genéricas: funboard < planche à voile ; tour-opérateur < agence (agent) de voyages.
- por adaptación gramatical (free-lance invar. - free-lances adj. y sust. pl.)
Una mirada a las disposiciones legales, su eficacia y la creatividad lingüística
No todo el mundo conoce la base de datos Franceterme, creada en virtud de la ley Toubon, que estableció el sistema de enriquecimiento de la lengua francesa. Franceterme es la materialización de esta iniciativa, y el hecho de que cerca de 8000 términos y expresiones estén incluidos en la base de datos no debería dejar indiferente a nadie.
También se debe saber que la Commission d'enrichissement de la langue française (Comisión de Enriquecimiento de la Lengua Francesa), que corona un sistema que algunos pueden considerar engorroso y complejo, da lugar cada año a la publicación en el Diario Oficial de entre 200 y 300 términos recomendados.
|
Año |
Términos publicados en el Diario Oficial |
|---|---|
|
2009 |
276 |
|
2010 |
247 |
|
2011 |
392 |
|
2012 |
299 |
|
2013 |
343 |
|
2014 |
243 |
|
2015 |
268 |
|
2016 |
221 |
|
2017 |
231 |
|
2018 |
215 |
|
2019 |
278 |
|
2020 |
217 |
|
2021 |
268 |
|
2022 |
235 |
Son 3733 palabras nuevas o no, en catorce años, a las que la Comisión ha dado equivalentes francés-inglés.
Es necesario comparar estas cifras con las nuevas palabras que entran cada año en los diccionarios Larousse y Robert, que son del mismo orden de magnitud.
En 2019, el diario Le Monde realizó un análisis muy interesante del origen de las palabras nuevas.
Aquí está el gráfico:

Más del 55 % de las palabras nuevas proceden de Francia y del mundo francófono, y casi el 40 % proceden de lenguas extranjeras.
Y si se quiere estimar la cuota del inglés dentro de las lenguas extranjeras, he aquí el resultado: los errores de apreciación son bastante fáciles. En su artículo de 2019, Le Monde situaba, en un 16,6 %, la cuota del inglés dentro de las palabras nuevas, mientras que un estudio similar de 2022 indica que las lenguas extranjeras aportan el 28 % de las nuevas entradas, el 80 % de las cuales proceden del inglés, es decir, el 22,4 % de las palabras nuevas, pero no importa, lo que cuenta son los órdenes de magnitud:
Sitio web del OEP
En este contexto, el sitio web creado por el OEP cobra todo su sentido. Esto es lo que Klimenko tiene que decir al respecto:
El Observatorio Europeo del Plurilingüismo (OEP), cuyo presidente, Christian Tremblay, ha diseñado y puesto en marcha la página web Dix anglicismes par mois pour se remuer les méninges [Diez anglicismos al mes para activar la materia gris], está explotando al máximo una nueva situación linguocultural que hace concebir esperanzas y anuncia el ocaso de la era del franglés.
El sitio no pretende rechazar los anglicismos por principio, sino establecer una «política de coexistencia pacífica» entre las lenguas. Para ello, da a la actividad normativa una dimensión comunicativa en una plataforma interactiva, en un discurso que establece una norma literaria.
Como todo discurso, toma una dirección claramente intencionada, libre de vacilaciones ante la amenaza del préstamo masivo incontrolable.
Le invitamos a visitar el sitio4. Dado que explica una norma real, contiene información que en gran medida está ausente del Petit Larousse o el Petit Robert. Por ejemplo, los artículos sobre anglicismos integrados se han actualizado para incluir estructuras semánticas mucho más ricas y significados más precisos: look, star, starlette, géométrie variable (à), made in, remake, travelling y muchos otros.
También se destaca la naturaleza de los vínculos (no competitivos = sinónimos, o competitivos en una u otra medida) o se establecen los vínculos, conectando los anglicismos con sus análogos franceses.
En caso de competencia, al fomentar ese concurso, nos comprometemos con un proceso de normalización que consolidará una verdadera norma literaria.
Esperamos que la página sea de verdadero interés para el público en general. En lugar de disposiciones normativas impuestas desde arriba, presenta de forma esclarecedora una riqueza que los franceses han acumulado, lo cual no afecta a la confianza de los hablantes.
Nos gustaría añadir algunos detalles a esta presentación.
El método, el corpus
Para efectuar la selección, se escuchan los medios de comunicación y se leen los periódicos. Una vez identificado un anglicismo, se realiza una búsqueda en un corpus compuesto por toda la colección desde 1948 del diario Le Monde, y los archivos de Le Figaro y Le Point. También se realiza una búsqueda mediante un motor de búsqueda para contabilizar el número de ocurrencias y ampliar el campo periodístico.
Este corpus está, en efecto, incompleto y marcado socialmente. En particular, se necesita llegar a públicos ajenos a los canales tradicionales de información, especialmente a los usuarios con gran asiduidad a las redes sociales, teniendo en cuenta la naturaleza fragmentada de estas redes.
Atención especial a las palabras emergentes
A diferencia de los diccionarios, que esperan a que un anglicismo haya sido adoptado por un amplio abanico de personas antes de incluirlo entre las nuevas palabras del año, parte de nuestra investigación consiste en detectar anglicismos emergentes susceptibles de imponerse en el uso. Esto conlleva un riesgo, ya que los anglicismos emergentes pueden no llegar nunca a formar parte del uso. La proporción de anglicismos potenciales con respecto a los anglicismos confirmados por el uso es difícil de estimar, pero probablemente sea muy elevada, ya que estos son mucho más numerosos que los anglicismos confirmados.
Especial atención a las palabras no identificadas en Franceterme
La idea es que los anglicismos que Franceterme no haya tenido en cuenta se envíen a su buzón de ideas5. En el menú del sitio se ofrece una interfaz a tal efecto.
Ampliación a otras lenguas, específicamente italiano y alemán.
Existen sitios en Italia y Alemania dedicados a identificar anglicismos. El OEP ha empezado a trabajar con un sitio italiano6 y espera desarrollar una colaboración similar con Alemania.
Convocatoria
Mantener un sitio como Dix anglicismes par mois pour se remuer les méninges requiere muchos recursos humanos, sobre todo porque crear fichas descriptivas no es tarea fácil. Por tal motivo, hacemos un llamado a las personas de buena voluntad para que nos ayuden a crear un verdadero taller de colaboración que permita mantener el sitio en funcionamiento.
1Véase la pregunta de David Castello-Lopès del 5 de marzo de 2024 en France Inter: https://www.radiofrance.fr/franceinter/podcasts/la-question-de-david-castello-lopes/la-question-de-david-castello-lopes-du-mardi-05-mars-2024-3319867
2ABRESCH J. (2005). "The pronunciation of Anglicisms and English proper names in German: a corpus study", Actas de la 16.ª conferencia sobre procesamiento electrónico de señales del habla (ESSP), Praga, 2005.
JUNKER G.H. (2010) Der Anglizismen-Index, Gewinn oder Zumutung, Paderborn, IFB-Verlag.
3 Cada ejemplo del artículo invita a consultar las fichas del sitio Dix anglicismes par mois pour se remuer les méninges, que ya está en funcionamiento en http://nda.observatoireplurilinguisme.eu/.
4https://nda.observatoireplurilinguisme.eu