Jon Andoni Duñabeitia, Investigador Principal de la Facultad de Lenguas y Educación, Universidad Nebrija
Ser padre es maravilloso. Y ser padre siendo científico cognitivo que estudia la adquisición y gestión de lenguas es aún más maravilloso. Oier, el pequeño laboratorio andante que tengo en casa, es una fuente inagotable de ideas y de sorpresas relacionadas con la psicolingüística y el estudio científico del multilingüismo. Él está creciendo en un entorno bilingüe, y muestra una habilidad sorprendente para procesar cosas en cualquiera de sus lenguas.
Pero lo que más me sorprende es que, con apenas dos años, comienza a diferenciar las conversaciones en las que corresponde una lengua y no otra, ajustando su reducido repertorio léxico a cada una. Y es que el sistema de gestión de lenguas es un chaleco salvavidas que los bilingües llevan siempre puesto para nadar en contextos...
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.