Publicado el 22 de octubre de 2009 en larazon.es
MADRID- La
Ley de Cine establece también subvenciones del Gobierno Central para
largometrajes rodados en lenguas no castellanas. En los presupuestos
generales del Estado de 2010 figura una partida de 10,5 millones «para
el establecimiento de ayudas o créditos a transferir mediante
convenidos a los organismos competentes de las Comunidades Autónomas
con lengua distinta del castellano, a fin de fomentar la producción,
distribución y promoción de la industria cinematográfica y
audiovisual». Esta fórmula fue instaurada por el anterior ministro de
Cultura, César Antonio Molina, para poder aprobar la Ley de Cine en el
Parlamento con la ayuda de los nacionalistas.
La partida resulta
especialmente significativa en un año en el que todos los sectores
culturales deberán apretarse el cinturón por la crisis, menos el cine,
que aumenta sus ayudas, aunque esta partida sufre un ligero descenso.
Guardans y el doblaje
A pesar de este apoyo obligado por la ley a la producción en lenguas
cooficiales, Ignasi Guardans, el ex eurodiputado de CiU y ahora
director general del Instituto de la Cinematografía y las Artes
Audiovisuales (ICAA) con Zapatero ha reconocido recientemente
«problemas en el doblaje de películas a lenguas regionales» como el
catalán, cuya producción propia en algunos casos «hemos de reconocer
que podría ser mejor», y ha animado a la industria catalana a «hacer
buen cine». Sin embargo, Guardans también reconoce que «existe una
distorsión entre el número de películas dobladas al catalán y el peso
que tiene la lengua», pero ha añadido que «no podemos hacer que un
policía de Nueva York hable un catalán que no es el corriente porque
aleja la lengua de los ciudadanos».