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Boletín de la vuelta a clases

1) Diversificación lingüística

En Francia, en el plano lingüístico, el leitmotiv de esta vuelta a clases es la diversificación. Tras 25 años de consolidación del inglés en toda Europa, en Francia nos remontamos al periodo 2000-2002, durante el ministerio de Jack Lang, en el que la enseñanza de diversas lenguas vivas se convirtió en una prioridad. En su libro Une école élitaire pour tous, publicado en 2003, Jack Lang escribía lo siguiente: «Los desafíos del siglo XXI nos imponen el conocimiento de muchas lenguas, por lo que el acento está puesto en un objetivo muy importante: la escuela debe asegurar una mayor diversificación de las lenguas enseñadas».

«Aprender una lengua viva, es descubrir su cultura, es abrirse al otro. Afirmar esta relación natural entre lengua y cultura es querer la diversificación de las lenguas».

«Ninguna razón objetiva puede legitimar la elección de “todo-inglés”…»

«Dejar que en la escuela primaria se imponga una sola lengua sugiere que ésta será suficiente para todas las situaciones en las que una lengua extranjera es necesaria y útil. Es un error provocado por un mal conocimiento de la realidad. Saber inglés es indispensable, pero no suficiente». (Pp.260-261).

Diez años después, más del 90% de las escuelas primarias ofrecen solo inglés como primera lengua extranjera (LV1).

Algunos se acordarán de un ministro que clamaba por una Francia bilingüe. Otros, de otro ministro que jugaba a ser maestro de inglés en las escuelas maternales del 7º distrito de París. Por lo tanto, el «todo-inglés» no es una casualidad, es también el resultado de una política.

Hoy en día, y luego de haber rozado la catástrofe, estamos frente a algo más razonable. Pero, ¿por cuánto tiempo?

En marzo de 2015, la ministra anunciaba el fin de las clases «bilingües» (son clases con aprendizaje paralelo y más cantidad de horas en dos lenguas), privando a los alumnos de las escuelas del acceso a la excelencia.

En esta vuelta a clases, nos enteramos de que 1200 escuelas ofrecerán una nueva lengua viva. Es decir, un 20% más en relación con 2015. Así, un 22,5% de las escuelas propondrán dos lenguas, entre las cuales está el inglés, sin dudas.

Pero, ¿qué pasa con los colegios (1er ciclo de la secundaria) y las clases «bilingües»?

La ministra anuncia que 750 colegios ofrecerán una nueva lengua viva 2 ‒LV2‒ (700 de ellos, alemán), pero no precisa si será desde 6º primario. Sorprende esta presentación, ya que en la conferencia de prensa del 22 de enero de 2016 la ministra anunciaba una disminución del 30% de las clases “bilingües”. No queda claro. ¿La ministra progresó en su forma de comunicar o hay un progreso real? Lo veremos en algunas semanas.

Pero poco importa. En algunos meses, luego de las presidenciales, el nuevo ministro de educación se esmerará en hacer lo contrario del anterior. Así es la política. Hay que estar dispuesto a todo y nunca bajar la guardia.

2) Europa patina

Mientras que Francia tergiversa, ¿qué pasa en Europa? Europa patina, avanza y retrocede. Ya hemos hablado de esto. El inglés avanza en cantidad, pero no en calidad, mientras que las otras lenguas retroceden, sobre todo el francés y el alemán.

Este retroceso se ve recompensado por el progreso del español. Son promedios, desde ya. Es difícil de explicar, pero intentémoslo.

Los países miembros se dividen en torno a tres esquemas fundamentales, grosso modo por tercios, lo cual nos permite no nombrar a cada país.

El primer tercio siguió en parte el ejemplo del Reino Unido, que suprimió la obligación de una lengua extranjera desde la secundaria y redujo a 7 años la edad de comienzo del aprendizaje. Entonces, tenemos países que redujeron la edad del primer aprendizaje a la escuela elemental, con o sin diversificación. Una LV2 es obligatoria en el colegio y opcional en el liceo (2do ciclo de la enseñanza secundaria). A menudo este esquema, muy favorable al “todo-inglés”, deja solo migajas para la LV2, salvo en casos en los que existe una fuerte tradición contraria.

Otro tercio optó por una estrategia inversa. También redujeron la edad del primer aprendizaje a la escuela primaria, aunque optaron por comenzar la enseñanza de la LV2 en el liceo, dejando que el inglés tenga casi exclusividad durante los primeros ocho años de escolaridad. La obligación de la 2da lengua viva en el bachillerato permite captar una diversificación que, llegado el caso, podrá prolongarse durante la enseñanza superior.

Finalmente, el último tercio aplica coherentemente el modelo recomendado en el Encuentro de Barcelona de 2002, de al menos dos lenguas extranjeras desde la más temprana edad hasta la enseñanza superior.

Hay dos excepciones importantes a estos esquemas.

El Reino Unido hace rancho aparte, ya que tiene una sola lengua obligatoria hasta la secundaria. Pero también España es un caso especial, ya que cuenta con una sola lengua obligatoria hasta el bachillerato. Esto es fácil de explicar.

Finalmente, todos los países generalizaron el aprendizaje precoz de lenguas vivas, beneficiando exclusivamente al inglés. En la mayoría de los casos, la predominancia del inglés fue en detrimento de la enseñanza de una LV2 en el 2º ciclo de primaria. A grandes rasgos, el esfuerzo global fue el mismo. El resultado final es totalmente negativo, ya que no se constatan avances en ningún nivel (cf. Estudio Cambridge ESOL), salvo en los tres niveles más altos de enseñanza superior (por encima de bac+5).

Si la diversificación es un objetivo (así lo enuncian regularmente instancias europeas como el Consejo, la Comisión y el Parlamento), es necesaria una diversificación desde la primaria y dos lenguas obligatorias todo el 2º ciclo de primaria hasta el bachillerato.

Hace quince años que damos vueltas sobre lo mismo. Algunos países están convencidos. Otros tienen gobernantes que firman declaraciones que no comprometen a nadie, y al volver a casa hacen cosas muy diferentes.

En el marco de las Asambleas Europeas del Plurilingüismo, celebradas en mayo de 2016 en Bruselas, convinimos en la necesidad de una iniciativa para relanzar la coordinación de políticas lingüísticas educativas.

3) Plurilingüismo y comunitarismo

Da vueltas la idea que dice que la posibilidad de enseñar, desde la escuela primaria, el árabe, español, italiano, etc., favorecería el comunitarismo. No vamos a ofender a nuestros lectores con una argumentación al respecto, pero como estamos en la antesala de una elección presidencial en Francia, detenemos que estar atentos a exageraciones de este tipo por parte de algunos candidatos.

4) Vuelta a lo esencial

La dificultad de aprendizaje de la lectura es un problema común a nuestras sociedades occidentales, bien identificado por la OCDE y la Comisión Europea, y al que los gobiernos dan respuestas más o menos apropiadas, o ni siquiera dan una respuesta.

En Francia, se estima que alrededor de un 20% de los alumnos que termina la escuela primaria, entra a la secundaria sin las herramientas que le permiten seguir una escolaridad normal. La situación se agravó durante la última década. Este 20% formará parte luego del grupo que llamaremos los «desertores escolares». El 20% de un grupo de edad, o sea, 150.000 niños que cada año son sacrificados. Se habla muy poco de esto y se cuentan con los dedos de una mano los políticos que realmente se preocupan. Sin embargo, es un drama nacional, individual y colectivo. Será demasiado tarde si se aborda este problema en la secundaria. Sabemos perfectamente que es en la escuela primaria, e incluso antes, que se puede actuar, ya que las situaciones de riesgo aparecen en la pequeña infancia.

Es cierto que la política educativa no puede limitarse a esta cuestión, si bien representa un desafío muy importante.

Por lo tanto, los invitamos, sea cual sea el lugar y la circunstancia, pero sobre todo para la próxima elección presidencial en Francia, a examinar muy bien declaraciones y programas que se refieran a esto. La educación es la madre de todas las batallas por el futuro.

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