Hoy en día, el uso de un segundo idioma se ha vuelto casi imprescindible y el inglés a menudo se utiliza como lengua vehicular (o lengua franca) en la educación superior. Esta tendencia no es casual: los programas de
¿Afecta esta “carga adicional” al modo en que aprendemos? ¿Somos capaces de estudiar y recordar información en inglés igual que en nuestra lengua materna? ¿O estudiar en inglés nos obliga a invertir recursos cognitivos que podrían limitar nuestras estrategias de aprendizaje y penalizar el resultado final?
La respuesta a estas preguntas es, para muchas personas, que leer y estudiar en inglés cuesta más, resulta más difícil y deja la sensación de que...
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.