Fuente: Blog "mamá expatriada", posted on marzo 7, 2015
Si eres una mamá expatriada, tienes hijos que hablan o empiezan a hablar y en tu país de acogida no se habla tu lengua materna, habrás seguramente experimentado en carne propia lo difícil que es establecer la lengua minoritaria. Es decir, la tuya. Mi hija tiene poco más de dos años, pero por ir a la guardería habla como si tuviera casi tres. Pregunta constantemente”¿eso qué es?”, juega a que está leyendo en voz alta y canta, la verdad, canta mucho :). La mala noticia es que la mayor parte del tiempo no lo hace en español. Aunque me cueste mucho aceptarlo y a pesar de mis esfuerzos casi sobrehumanos, mi hija habla, canta, piensa y ama en húngaro. ¡Auch! Es que de solo escribirlo me entra un vacío en el estómago y siento un dolor agudo en no sé qué parte del cuerpo. Seguir leyendo...