Fuente: LEIDE
Este artículo trata de cómo los hablantes multilingües perciben y expresan emociones en sus distintas lenguas. Investigaciones previas sugieren que la lengua materna suele tener una mayor resonancia emocional que los idiomas aprendidos posteriormente. Este fenómeno está vinculado a factores como la edad de adquisición, la competencia lingüística y la frecuencia de uso de cada lengua. Estudios psicofisiológicos y autoinformes indican que las palabras en la lengua materna evocan respuestas emocionales más intensas, debido a su conexión con experiencias tempranas y el desarrollo emocional. No obstante, los hablantes multilingües también pueden desarrollar vínculos emocionales con otras lenguas, especialmente cuando se adquieren a una edad temprana o se utilizan frecuentemente en contextos emocionales. En conjunto, destaca la compleja relación entre el multilingüismo y la emoción, influida por muchos factores personales y contextuales.